deglución atípica

Qué es la deglución atípica y por qué conviene tratarla pronto

La deglución atípica es un hábito alterado al tragar en el que la lengua no realiza el movimiento correcto y acaba empujando contra los dientes o colocándose entre ellos. Aunque puede parecer un gesto pequeño, cuando se repite muchas veces al día puede influir en la mordida, la posición dental y la salud bucodental en general.

Este problema aparece con frecuencia en la infancia, aunque también puede mantenerse en la edad adulta si no se corrige a tiempo. Por eso, hablar de deglución atípica en niños es importante para detectar el problema cuanto antes y evitar que el hábito se consolide.

 

Cómo funciona una deglución normal

En una deglución correcta, la lengua se coloca en una posición adecuada y el alimento o la saliva descienden sin presionar los dientes. Los labios colaboran en el sellado oral y la mandíbula trabaja de forma equilibrada, lo que favorece una función oral normal.

 

Cuando existe deglución atípica con interposición lingual, la lengua se adelanta o se apoya sobre los incisivos al tragar. Ese patrón repetido puede contribuir a una mordida abierta, a una mala alineación dental y a alteraciones en la función oral.

 

Síntomas de deglución atípica

Los síntomas de deglución atípica no siempre son evidentes al principio, pero hay señales que conviene vigilar, especialmente en niños. Entre las más frecuentes están la lengua entre los dientes, la respiración bucal, los labios hipotónicos y la dificultad para tragar sin esfuerzo visible.

 

También pueden observarse otros signos como masticar con los incisivos en lugar de con los molares, sacar la cabeza hacia delante al tragar, dejar restos de saliva en las comisuras o presentar problemas de pronunciación en algunos sonidos.

Si notas alguno de estos síntomas en tu hijo, o incluso en ti mismo, conviene pedir una valoración profesional. Cuanto antes se detecta la deglución atípica, más fácil resulta corregirla y evitar que afecte al desarrollo dental y funcional.

 

Causas más comunes

La deglución atípica puede estar relacionada con distintos factores. Entre los más habituales están los hábitos orales prolongados, la respiración bucal, una postura incorrecta de la lengua, determinadas alteraciones funcionales y, en algunos casos, problemas de oclusión ya existentes.

 

En niños, este patrón puede verse favorecido por el uso prolongado del chupete, la succión digital, el uso mantenido del biberón o hábitos respiratorios inadecuados. En adultos, puede mantenerse como una conducta aprendida desde la infancia o aparecer asociada a una maloclusión no tratada.

 

Consecuencias de no tratarla

No corregir la deglución atípica puede tener consecuencias tanto estéticas como funcionales. La más conocida es la mordida abierta, pero también pueden aparecer movimientos dentarios no deseados, desgaste, dificultades al masticar y problemas en la pronunciación.

 

Además, si la lengua sigue empujando los dientes de forma repetida, la estabilidad de cualquier tratamiento ortodóncico puede verse comprometida. Por eso, muchos especialistas insisten en que la deglución atípica no debe abordarse solo desde la estética dental, sino también desde la función oral.

 

Tratamiento de la deglución atípica

 

El tratamiento de la deglución atípica suele ser multidisciplinar. En muchos casos combina ortodoncia para corregir la posición de los dientes y terapia miofuncional para reeducar la lengua, los labios y la musculatura orofacial.

La ortodoncia ayuda a mejorar la mordida y a alinear las arcadas, mientras que la terapia miofuncional trabaja el hábito de tragar correctamente. Esta combinación suele ser especialmente útil en deglución atípica en niños, porque permite actuar sobre el problema funcional y sobre sus consecuencias dentales al mismo tiempo.

 

Por qué actuar pronto

Tratar la deglución atípica pronto facilita mejores resultados y reduce el riesgo de que el hábito se vuelva más difícil de corregir. En edades tempranas, el desarrollo oral aún está en curso, por lo que intervenir a tiempo puede marcar una gran diferencia en la evolución de la mordida y en la salud bucodental futura.

Además, cuando el diagnóstico llega pronto, el paciente suele necesitar un abordaje más sencillo y con mejores perspectivas de estabilidad. Esto es especialmente relevante en niños, donde el objetivo no es solo corregir un síntoma, sino acompañar un desarrollo oral más equilibrado.

 

Cuándo consultar

Conviene consultar con un dentista u ortodoncista si observas respiración bucal frecuente, lengua adelantada al tragar, mordida abierta, dificultad para articular sonidos o hábitos orales persistentes. También es buena idea pedir valoración si el niño tiene una postura oral poco habitual o si notas que traga empujando con la lengua.

Una revisión a tiempo puede ayudar a confirmar si existe deglución atípica y a definir el tratamiento más adecuado. En muchos casos, la combinación de ortodoncia y terapia miofuncional ofrece un enfoque completo y eficaz.

 

Conclusión

La deglución atípica es un problema frecuente, pero también tratable si se detecta a tiempo. Observar los síntomas, entender sus causas y consultar con profesionales puede evitar complicaciones futuras y mejorar tanto la función oral como la salud dental. En nuestra clínica dental somos especialistas en este tratamiento, consúltanos y te diremos los siguientes pasos.

Comparte el Post:

Posts Relacionados

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.